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Alguien que me quiera

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Critica literaria

Por José Luis Díaz

Giselle Klaticnos muestra su vida de manera asolapada desde la visión del protagonismo de Fátima, que además de entrañar encanto también entrama soledad y el ánimo deliberado de hallar amor y afecto, sentimientos que todos, incluyéndome, se nos ha negado y en algún momento se nos ha escapado de las manos de manera deliberada y sin reparar en despedidas o explicaciones.

Un diario dominical que nos hace vivir junto con la protagonista de la historia, la apasionada y a la vez perturbadora vida de la escritora que nos muestra lo que para algunos ya es familia, la negación del amor y la tragedia del destino que obra en nuestra contra. Su obra es una narración de hechos que encierra la sencillez de una persona, pero la complejidad de una vida variada y azarosa que enriquece en gran medida la temática del texto que atrapa al lector en ciertos capítulos.

Narrado en primera persona, sus personaje Fátima nos transporta a su vida misma, haciéndonos ver en una suerte de funicular los azares que sortea en una vida tan particular como la nuestra y la de ella.Hay grandes contrastes en el trayecto de su historia y su narración es fluida, entendible y fácilmente digerible, sobre todo porque hay mucho que aprender, una especie de narrador omnisciente.

También se muestra lo místico mesclado con lo cotidiano y la complejidad de una vida se mesclan vinculado e influyendo al lector en una historia que cautiva con una prosa sencilla.Lo místico, lo cotidiano y la complejidad de una vida se entremezclan vinculando e incluyendo al lector en una historia.

Enriquecen las historias los relatos subidos de tono que son también en sino de la protagonista, Fátima, la intimidad sin tapujo y sin tabús, su vida al desnudo y apasionada, la realidad amatoria de la protagonista que encandila en una ilusión erótica en la que el lector se involucra. La pasión a mares nos deja ver el sexo bajo la expresión de una novela que cautiva y nos expone una vida en sus más diversas facetas, el resultado, la soledad y la necesidad que todos tenemos y que esta guardada dentro, la necesidad de ser amado y de tener a alguien que más que satisfaga nuestro deseo, nos ame y se nuestro complemento.

La soledad como para muchos, incluyéndome,  también es su refugio. Alguien que me quiera es su opera prima que a la vez es también su primer paso.Giselle Klatic nos cuenta una historia a manera de novela y de diario, en la que dentro de si surge un sueño que cuenta con espíritu infantil e ilusión esperanzadora de cuento de novela.

 

 

Esa noche soñé con un niño que tenía ojos como el agua de una piscina, que cuando a la vez de lejos parece ser celeste, pero cuando te acercas y la tocas el color desaparece. Igual eran los ojos del niño, cuando lo tuve cerca el celeste se hiso como agua cristalina y pude ver mi cara en ellos. El niño me hablo al oído y dijo que yo era la niña más suertuda del mundo porquetenía mis zapatos rojos. Eran mágicos y con ellos iba encontrar el amor (lo sabía muy bien pero quería que siguiera hablando tan bonito). Entoncescomenzó a contarme acerca de las cosas que yo siempre imaginaba, parecía que leía la mente. Me hablo de un amor que solo sabe de besos y abrazos, que nunca grita, ni llega tarde en la noche tropezando en las escaleras. El que huela siempre rico y no dice lisuras, ni hace llorar, ni tienen otras amigas para salir a comer helado… un amor que llegaría a mi vida si yo cuidaba mucho mis zapatos. ¿Y cómo voy a reconocerlo?, pregunte. Muy fácil, me respondió susurrando, lo vas a saber porque escucharas estas palabras:”Labearte los labios, narizarte la nariz”. Desperté.  

Particularmente el que suscribe este articulo le arranco una risa y un suspiro colmado de ternura que también seguramente será efecto multiplicador en los lectores que se animen leer su libro, esta fue una de tantas líneas que escribe tan bien la autora…

Los limites a los que entra esta obra consisten en dar vueltas encasillada en una sola vida, tan doméstica y tan uniforme y casi exageradamente cotidiana que limita al lector a una lectura solo desde la perspectiva de la protagonista ampliando por menores y sin un lenguaje más intenso y articulado, los cuales escasean, a todo ello se le suman los excesos de texto que no cuentan con párrafos cortos, hay párrafos muy largos de 31 líneas que abarcan toda la hoja del libro, sin duda un punto n contra para la publicación ya que cansa la vista del lector evitando pausas esquivando lecturas cómoda y reparadoras.

Giselle Klatic sabe sin duda como encandilar al lector y atraparlo con su azares, esos que hablan d soledad y desamor por doquier y es que la vida está plagada de ese  eterno sufrir, porque la soledad es mala consejera y el amor es el sentimiento que todos queremos alcanzar y que muy pocos pueden encontrar.

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